• Argentina Provincias - Ceferino Namúncura, mirando a Dios desde la Patagonia

    Una vida tan corta pero intensa, con su  fuerte vocación, convicciones religiosas ancestrales… un destino singular el de Ceferino Namuncurá. Era un chico más en ese poblado mapuche o araucano de la provincia de Río Negro, nacido en Chimpay un 26 de agosto de 1886. Su padre, Manuel Namuncurá, sucesor de Cafulcurá, era el cacique de esa tribu rionegrina. Su madre,  Rosario Burgos, una chilena cautiva que fue llevada a esa región de Argentina.En la Navidad de 1888 es bautizado por el Padre Domingo Milanesio y su acta de bautismo se encuentra en la Parroquia de Patagones, a cuya jurisdicción pertenecía todo Río Negro. Ese mismo año, el 31 de enero,  en Italia moría el ahora San Juan Bosco, salesiano que influyó a través de las lecturas en Ceferino Namuncurá.

    Su padre utiliza sus contactos con autoridades y curas de la región para que pudiera ir a estudiar con los Salesianos a Buenos Aires, donde llega en 1899. Cuando se le preguntaba el por qué quería estudiar solía responder  “para hacer bien a mi raza”, como manifestación de superación y acercamiento a las creencias cristianas. Tras realizar varios cursos se lo admite como aspirante salesiano a sacerdote y como tal inicia su carrera en febrero de 1903 en el Colegio San Francisco de Sales en Viedma, capital de la provincia de Río Negro, ya de vuelta por su Patagonia.

    Ya su tuberculosis lo va atosigando y en 1904, juntamente con Monseñor Juan Cagliero, parte hacia su destino final, Italia. Creían los salesianos que tal vez allí podría hacerse algo para curar su mal. Tenía un gran sueño que concretó, era el visitar en Turín la tumba del entonces Don Bosco. Lo recibe en Roma el Santo Pontífice Pío X. Para la ocasión Ceferino, el muchachito argentino de la Patagonia, tenía preparas unas palabras en italiano, para que lo entendiera el Papa. Las dijo y tras ello le entregó un "quillango", especie de poncho hecho de pieles, que también sirve para abrigarse en la cama, que le habían entregado en su Chimpay. Aunque se esfuerza por estudiar a pesar de  su salud cada vez más deteriorada, tanto en Turin (Torino) como en Roma, ya el 28 de marzo de 1905 fue internado en el hospital Fate bene fratelli de la isla Tiberina. Los meses pasaron sin que las medicinas de la época y los cuidados le permitieran sobrellevar ese mal por el que finalmente ha muerto aquel 11 de noviembre de 1905.

    La Iglesia Católica ha iniciado en 1944 el proceso para la Causa de Beatificación. Por la misma el 22 de junio de 1972 fue declarado venerable y el 6 de julio de 2007 el Papa Benedicto XVI aprobó el decreto sobre un milagro de curación atribuido a Ceferino. Su beatificación se llevó a cabo a los 102 años de su muerte, el 11 de noviembre de 2007, en Chimpay, su pueblo natal. El día de la fecha de su nacimiento, 26 de agosto, es el asignado para recordarlo cada año en las iglesias de Argentina y el mundo. Cuando uno emprende un viaje desde la pampa u otras regiones del norte argentino, es habitual realizar una parada en Pedro Luro, Provincia de Buenos Aires. Allí, en el Santuario de María Auxiliadora que está en Fortín Mercedes, se hayan sepultados sus restos. Ese  lugar y  Chimpay,  los  26 de agosto y todos los días del año, son muy visitados por peregrinos que llegan de toda Argentina u otros lugares del mundo.

    Marisa Arrieta, con acompañamiento de Alberto Kuselman, canta en mapuche y castellano un tema de agradecimiento a Ceferino Namuncurá, con hermosas imágenes patagónicas

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo recorriendo los templos y santos de las provincias argentinas

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