• Argentina Provincias - Por su salud - Boldo no gracias!

    Ya contamos en este multiportal con notas referidas al cuidado de la salud a partir de la elección y momento de consumirlos a los alimentos, como ésta del especialista colombiano Albert Ronald Morales sobre la Frutoterapia. Esta vez nos ha llegado un email muy interesante desde Los Ángeles, EEUU, enviado por el bandoneonista rosarino Coco Trivisonno. Son científicos quienes hablan de sus descubrimiento en torno a una popular infusión en Argentina y otros países de la región, el boldo.

    Comentan que en junio de 2007 la doctora Irene Litvan dijo en el programa "Viva la tarde" de Radio Sarandí de Montevideo, Uruguay, que el té de boldo mataba las células del cerebro y podía desencadenar un tipo raro y grave del mal de Parkinson llamado PSP. “El té de boldo no se debería tomar. Parece algo común pero es realmente muy tóxico… Hay muchos estudios hechos en Francia, en Alemania, que demuestran la toxicidad de algunas sustancias que posee”, dijo la doctora, quien agregó poco después “No tiene casi sentido que uno pueda mejorar la salud con una sustancia que mata las células… para que querer tener un buen hígado y un mal cerebro”. Ella ha nacido precisamente en Montevideo y está radicada en Estados Unidos, siendo una autoridad neurológica mundial. Es directora del Programa de Movimientos Anormales de la Universidad de Louisville. Su trabajo consiste en investigar cómo frenar los efectos de enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer.
     
    De la guanabana al boldo
     
    El boldo es un árbol de hojas perennes que puede medir hasta seis metros y crece principalmente en Chile, aunque también en Argentina y Perú. También se lo cultiva en países europeos y africanos de la cuenca del Mediterráneo, donde se aclimató. El boldo mueve mucho dinero: sólo Chile exporta más de mil toneladas de hojas al año. Las exportaciones chilenas crecieron 127% entre 2002 y 2007. Su principal cliente es Argentina, seguido de Brasil, Paraguay y España.
     
    Las cualidades medicinales de este árbol –un arbusto en realidad- son conocidas desde hace siglos, en especial como estimulante hepático, pero también como diurético, digestivo, sedante y antioxidante. Pero en 1999 ocurrió algo. La neuróloga francesa Dominique Caparros-Lefebvre comenzó a investigar por qué en la isla de Guadalupe, en el Caribe, había un número excepcionalmente alto de casos de PSP y manifestaciones atípicas del mal de Parkinson.
     
    De la investigación surgió que un alto porcentaje de esos enfermos de PSP y Parkinson atípico comían con frecuencia los frutos de unos árboles llamados Anona muricata y Anona purpúrea, y bebían un té hecho con sus hojas. Las frutas de estos árboles son conocidas como pawpaw o soursop en Guadalupe, y existen en otros lugares de América. El soursop en castellano es conocido como guanábana y se lo llama graviola en portugués. En el nordeste de Brasil, muchos lo habrán probado de vacaciones, en exquisitos jugos y helados de color blanco.
     
    El siguiente paso fue estudiar la composición química de la guanábana. Se descubrió entonces que esta planta posee unos alcaloides muy tóxicos, como la reticulina y la isoboldina. Sucesivos estudios de laboratorio revelaron que, por ejemplo, la reticulina mata cierto tipo de células cerebrales. En laboratorios, estos alcaloides desataron el Parkinson en animales. “Uno o dos pawpaw al mes durante dos años hacen que una rata tenga parkinsonismo”, dijo Litvan.
     
    La doctora Caparros-Lefebvre y sus colaboradores estudiaron luego qué otros plantas consumidas por el ser humano poseen los mismos alcaloides tóxicos. El boldo fue señalado como una de ellas. Otras fueron la fumaria, la hidrastis y la celidonia.
     
    Sobre un artículo periodístico escrito a partir del reportaje de Radio Sarandí en Uruguay a la doctora Litvan, ella ha hecho en Internet algunas precisiones que aquel periodista paisano suyo no ha recogido. Dijo:

    “Cuando hable en radio Sarandi, la investigadora que estaba trabajando en la isla de Guadalupe, Dra Caparros-Lefebvre, me había dicho que tenía  publicado un capitulo en el que decía que en Sudamérica le llamaban boldo a la misma planta, pero luego he visto que el boldo viene de plantas diferentes. No conozco experimentos con boldo y toxicidad y no se ha asociado que yo sepa a ninguna enfermedad neurológica. Por otro lado, un reporte de la European Food Safety authority del 2009 (pagina 73) pone al boldo como potencialmente tóxico pues contiene uno compuesto, tetrahidroisoquinolona que esta en la fruta tropical de Guadalupe y en otros estudios se demostró que es también toxica para las neuronas y en modelos animales también produce parkinsonismo.
     
    Hojas, ramas y flores del árbusto llamado boldo, difundido en Chile, Argentina y otros países de la regiónSi bien el té de boldo podría ser  potencialmente tóxico para las neuronas, lo que no se sabe es cuanta cantidad de compuestos potencialmente tóxicos hay en un té de boldo y cuantos años uno tendría que tomarlo para que sea tóxico.  Debe de llevar años para que un té, que normalmente tiene pocas cantidades de una fruta, sea tóxico, pero por prudencia no tomaría boldo y esto es lo que afirme cuando hable en la radio Sarandí y sigo pensando eso a pesar que no haya de momento datos al respecto.

    Cuando hable en la radio Sarandí no fui tan tajante, pero un reportero de una revista sacó esto fuera de contexto y exagero todo lo que yo dije en el reportaje.  Lo contacte para aclarar y decirle que estaba en desacuerdo con lo que había escrito pero el no retrajo nada y yo me olvide del asunto. Lamentablemente he visto que se ha encargado de difundir esto por internet de una forma inapropriada.   Gracias por difundir mi respuesta”.

    La relación entre el boldo y el Parkinson ya se había estudiado en Uruguay años antes.  Entre 1995 y 1997 en el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable se desarrolló una investigación conjunta entre esa dependencia estatal y dos laboratorios privados, que financiaban el experimento. El objetivo era estudiar si el boldo podía servir para combatir el mal de Parkinson.
     
    “Pensamos que el boldo, como es un muy buen antioxidante, podía ser útil contra el Parkinson”, dijo Federico Dajas, médico e investigador jefe del Departamento de Neuroquímica del Clemente Estable. Bajo esa hipótesis de trabajo, el boldo comenzó a ser administrado a un grupo de ratas con Parkinson. Pero los resultados no fueron los previstos. “Las ratas no mejoraban. Algunas se mantenían igual y otras empeoraban”, relató Dajas. Como el efecto del boldo era contrario al planteado en la hipótesis del experimento, sus responsables decidieron suspenderlo antes de que llegara a su fin. Por eso nunca se publicaron sus resultados, ni tampoco se divulgó lo ocurrido.
     
    Hoy Dajas sostiene que de lo experimentado no se pueden extraer conclusiones válidas para los humanos. Por un lado la experiencia no se terminó. Por otro lado, “de lo que ocurre con las ratas es muy arriesgado inferir una conclusión clínica porque las ratas reciben dosis muy altas”. También destacó que no todas las especies animales reaccionan igual ante los alimentos.

    Que el boldo tiene componentes tóxicos es algo que se conoce desde mucho antes que las investigaciones de Caparros-Lefebvre. El boldo, por ejemplo, tiene ascaridol, una conocida sustancia tóxica, peligrosa si se la ingiere en demasía o por período prolongados. Por eso, en varios portales de Internet dedicados al uso de hierbas o a la información sobre medicamentos se advierte que el boldo no puede beberse en forma permanente.
     
    “No se recomienda el uso del boldo durante períodos de más de cuatro semanas ni tampoco el uso del aceite esencial de boldo debido a la presencia de sustancias como ascaridol y 4-terpineol, que son tóxicas e irritantes”, dice Portalfarma.com. También se agrega que “el boldo no debe usarse durante el embarazo debido a la presencia de ascaridol, que es una sustancia tóxica que puede producir efectos adversos en el feto”.
     
    En la página web del doctor Alberto Cormillot se sostiene que el boldo no debe ser consumido por “pacientes con obstrucciones en el tracto biliar o con enfermedad hepática severa”. También que “dosis muy altas pueden causar parálisis”. Esas advertencias están basadas en la monografía Intoxicaciones por té y yuyos de Carolina Rojido, Yanina Pross y Andrés Zapata, de la Cátedra de Pediatría II de la Universidad Nacional de Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina.

    En el portal Visión Chamánica (de donde recogimos una imagen de una rama de boldo) se glosan las bondades del boldo, historiando su utilización desde épocas pre colombinas. Al final EmilseLópez Díaz,  quien firma el trabajo, inserta esta lista de precauciones a tener cuando se lo consume:

    “Evitar el aceite esencial por vía oral. No sobrepasar las dosis y consumir en periodos discontinuos. Se desaconseja durante el embarazo y la lactancia. En altas dosis su consumo puede ser sedante, pero el 4-terpineol presente en el aceite es irritante, y el ascaridol puede ser tóxico en altas concentraciones, por lo que se recomienda su moderación. Estas mismas propiedades hacían que se lo recomendara a comienzos del siglo XX como antihelmíntico.

    Si se administra en forma de inyección hipodérmica, la boldina (un alcaloide existente en un 25%) paraliza los nervios sensoriales y motores, incrementando la frecuencia respiratoria y la emisión de orina. En dosis elevadas puede causar convulsiones y hasta la muerte debido a la parálisis del centro respiratorio”. 

    Uno piensa… vaya efectos negativos que puede producir algo que nos venden que es la panacea consumida por los indígenas sudamericanos.  Lo grave es que este tipo de precauciones no son conocidas en general por el público, que consume boldo para mejorar su digestión. Como en este caso, existen muchos otros. Incluso importantes marcas comercializan alimentos que resultan nocivos para nuestra salud… pero nada… adelante… que el “Colapso” del que nos habla el norteamericano Jahred Diamond, para ser posible se tienen que dar muchos componentes. Y vamos hacia él como si nada.

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo  una vision de las provincias argentinas desde España
     

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    Lista de comentarios

    Enzo Rodríguez López30/01/2013 13:56:11

    Agradezco la información y divulgación del conocimiento adquirido de investigaciones científicas. Debemos invertir mas dinero en investigación científica y divulgación de resultados , en protección de la vida y la salud de la humanidad. Los intereses comerciales nos están matando de apoco., peligra nuestra descendencia genética y podríamos decaer como los Romano, que lo eliminó la presencia de plomo en la sangre por el uso de utensilios de plomo que se usaban en la época, produciendo enfermedades neurológicas. Hoy se usan elementos, utensilios y alimentos que en forma intrínsica tienen trazas de metales pesados y otros contaminantes xenobióticos que atentan a la salud del consumidos, por ello velar por la calidad y por la cantidad ingerida, los excesos en alimentos nos dañan.

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