• El barrendero en Argentina Provincias / España - Con poema de Roque Bonafina

    Nuestro buen amigo Roberto Santamaría, realizador del programa “La pulpería de Roberto” en la emisora FM 100.3 Iberoamérica de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, nos ha invitado a participar en su programa realizando “El barrendero” de don Juan Roque Bonafina, poeta bonaerense desaparecido tiempo atrás.  Así introduce el tema “El Paisano Santamaría”…

    “Cuando uno tiene la suerte de vivir en un centro urbanizado, disfrutando de las comodidades, generalmente se olvida del valor inmenso que tiene cada una de esas cosas. Esto no pasa únicamente con los servicios, también sucede con los seres humanos que realizan tareas públicas sumamente necesarias, como en el caso concreto del barrendero.

    Al barrendero casi no se  lo respeta: Si éste hombre avanza afirmando el escobillón contra el piso y el cordón de la vereda, y yo, “creído un señor”, dueño absoluto de mis dominios, tengo que estacionar mi automóvil, no espero que pase cumpliendo con su cometido. Lo estaciono y se acabó….Que limpie otro día…..Total yo no vivo en esa cuadra y además no me concierne, ni me afecta la limpieza.

    Pero cuando las suciedades se han ido acumulando y ponen en peligro la vida de la comunidad, debido a la proliferación de insectos y roedores; recién ahí  se empieza a dar el valor al trabajo y a la existencia de éste ser humano, desconocido por su nombre;  porque lo que importa, es que venga “El Barrendero”…


    El Barrendero 
    De Roque Bonafina


    Cuando pinta la alborada            Recorre la calle larga
    y el día se despereza,                 sin reparar en el clima,
    un peón para limpieza                 pero los años que encima
    avanza por la calzada.                inyectan su savia amarga.
    Usa botas engomadas                Pues cada vez que descarga
    gorra, blusa y pantalón,              las cosas que recolecta,
    lleva pala, escobillón                   y vuelve a encarar la meta
    y plásticos en un tarro                 para cubrir la jornada,
    que va parado en el carro           queda la llanta estampada
    de dos ruedas y un timón.           perfilando la cuneta.

    Llega al sector asignado            El eje suelta una queja
    que tiene para barrer,                 reclamando por la grasa,
    empeñado en recoger                que se escapa de la taza
    y llevar lo acumulado.                desenroscada de vieja.
    Puchos y envases usados         El hombre en silencio deja
    que tiran los displicentes,           traslucir su alma de obrero,
    papeles y hojas batientes          que busca el apostadero
    que le arrima el ventarrón,         para su vida gastada;
    atascando en el cordón              ¡pero la suerte está echada
    los desagües deficientes.           y sigue en su derrotero!

    En la parte delantera                 Se ajusta a su proceder
    del carrito que le digo,               la razón de su destino,
    lleva doblado un abrigo             convivir con el vecino,     
    y una bolsa de arpillera.            pasear al atardecer.
    Si le dan una zoncera               Disfrutar al ver crecer
    como dicen las señoras,           a una familia ordenada,
    agradece y la incorpora            escuchar en la barriada
    a su bien patrimonial,               su apellido verdadero;
    porque nunca viene mal           ¡y salir de barrendero
    la yapa compensadora.            cuando pinta la alborada!         
         
    Argentina Mundo  con los personajes cotidianos de las provincias argentinas

    Compartir en

    Lista de comentarios

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    Protección de datos