• Juan Sosa en Argentina Provincias - España - Tango y folklore

    Artista que proviene del mundo del folklore, Juan Sosa se marchó exiliado de Argentina en 1976. Su primer destino fue París donde Tata Padrón, su amigo, que allí tiene mucho peso, le abrió las puertas para que reiniciara su carrera artística. Luego ya se vino a Madrid hasta hace muy poco, que ha vuelto a Buenos Aires, con visitas frecuentes a sus pagos bonaerenses de Mar del Plata. De tantas veces que quedamos en encontrarnos… ahora quedan llamadas de teléfono, emails y un puñado de programas que me envió para que una parte suya… quedara por aquí! Destaco un programa de Octubre 2007 en la castellana Ciudad de Burgos del Cid Campeador, done llevó su espectáculo de tango “Atenti pebeta” con gran presencia del lunfardo y esa “Compañía de Tango de Juan Sosa”, que se recorrió España ciudad a ciudad. También difundimos en 2011 una gira suya que incluía Portugal.

    Como tenemos muchos amigos en común -toda gente muy especial por cierto-, uno de ellos, Tacún Lasarte, supo contar de cuando formaba parte del conjunto Huerque Mapu, junto a Juan Sosa, Hebe Rosell, Ricardo Munich y Naldo Labrín, allá por los setenta. Entonces estaba volcado al folklore argentino y nunca se olvidó de las coplas camperas, el cancionero de Atahualpa Yupanqui, incorporó temas del uruguayo Manuel Picón del que hablamos con Olga Manzano,  y otros. Ya en España cantó poemas de León Felipe o Agustín Goytisolo.

    POrtada del disco "Juan Sosa canta a Jorge Luis Borges" editado por el sello Melopea de Buenos Aires, ArgentinaEn Madrid fue aflorando el tango, muchas veces como esa necesidad interior que llega con los años y las lejanías. Llegado el momento, el sello Melopea del gran Litto Nebbia le dio cabida para una importante producción artística y discográfica de Juan Sosa, su disco con poemas cantados de Jorge Luis Borges, acompañado por la voz de Héctor Alterio, motivo también de muchas presentaciones en teatros, bibliotecas y centros culturales de España.  

    En alguna charla telefónica me recordó Juan Sosa, al hablar del puente permanente entre el tango y el folklore, que “Carlos Gardel llevaba más de siete años cantando profesionalmente, haciendo canciones de tierra adentro,  cuando interpretó su primer tango. Fue "Mi noche triste", en 1917. Fecha que marca el comienzo del Tango-Canción, género musical con el que fue conocido y admirado mundialmente”. Recuerdo que citamos a Saúl Salinas, llamado `El Víbora´, de San Juan, un cantor nacional que se decía entonces, importante voz y guitarra de lo que ahora llamamos folklore argentino, por lo que le aportó al Zorzal Criollo, hecho éste que la gente del tango deja pasar.  Comentaba Juan Sosa que “Hasta entonces el repertorio de Gardel, es decir, el dúo que integraba con José Razzano, se componía exclusivamente de canciones camperas argentinas: Tonadas, Cifras, Estilos, Zambas, Chacareras, etc... Éste es un género que no abandonó al convertirse, como solista, en la principal figura del Tango. Siguió cantando y grabando a lo largo de toda su carrera ese cancionero criollo”.

    Un recorrido artístico  bien cimentado ha dejado especialmente en España nuestro querido Juan “Chango” Sosa, como lo suelen nombrar en Argentina. Los muchos años en Madrid le hicieron profundizar más la huella en la Península Ibérica, que en la ciudad luz, París, donde también se supo ganar el cariño de mucha gente. Como otros artistas, tras ser elogiado por la prensa española, con importantes notas en el diario El País‎ y en revistas especializadas, allá está nuevamente, siempre con su guitarra y su canto. Aquí ha quedado un café sin tomar… 

    Juan Saso, cantor argentino de tango y folklore que residió muchos en Madrid, durante una presentación en PortugalTambién quedó en León su impronta. Bien me sé que en Veguellina de Órbigo siempre se recordará tardecitas bien guitarreadas y cantadas en lo de César Tamborini Duca, con buenos amigos como Alberto Tezza que mantienen las brasas de lo vivido y escuchado, en rondas de churrasqueadas y una copa en alto. Cuando el de Lonquimay presentó uno de sus libros, Juan Sosa le comentó en Pampeando y Tangueando: “Querido César, en apretada síntesis, mis impresiones sobre tu libro Pasión y muerte de nuestro señor de las pampas que he leído de un tirón por el interés que despierta, son estas. Aparte del rigor histórico se nota el empeño indeclinable de la invención, del fabulador nato, consecuente con un paisaje físico: El desierto, La Pampa, siempre proclive al espejismo y probablemente a los asuntos humanos más insospechados. Y en ese mar (dijo Borges, de la pampa) de soledad lunar revives los cúmulos de gentes. Estos elementos tienen una función narrativa, facilitan la inclusión de la imaginación, hacen que la verdad humana lo sea en la medida en que la verdad estética despliegue su poder de convicción. En territorios tan inhóspitos creaste figuras legendarias para metabolizar con infalible eficacia la realidad representada. Has escrito un libro para consultar y para imaginar. Recibe mis felicitaciones”.

    Es que el muchacho de Mar del Plata, aunque sea de refilón porque su ciudad se asoma más al Atlántico que al campo, tiene recuerdos de una infancia en la que aún se veían las estancias y esos reseros venirse arreando vacunos por las tierras cercanas a la costa. Ahora, como les ocurre a muchos paisanos que retornan a la Argentina, seguramente tendrá añorará esa Madrid,  que veía transitar desde el balcón de un piso en Fernández de la Hoz, en la zona de las glorietas. Juan, lo mejor…

    Eduardo Aldiser
    Argentina Tango - Radio Aldiser - Argentina Mundo  - Argentina Folklore

     

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    Lista de comentarios

    cesar j. tamborini duca11/01/2014 17:23:44

    Es cierto que con Juan forjamos una hermosa y desinteresada amistad y esperamos (con Patricia) tener la enorme satisfacción de estrecharnos, en muy breve tiempo, en un gran abrazo, con él y su simpática esposa Graciela. Tal vez sea degustando un asado, o tal vez una buena raviolada que el "Chango" sabe preparar también de maravilla, tal vez como herencia gastronómica italiana a la que somos afectos los argentinos. Deseamos lo mejor para Juan y Graciela, y el agradecimiento para Eduardo que siempre sabe valorar a nuestros mejores artistas.

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